
Es una mina en explotación localizada en la población de Naica, Chihuahua, México, conocida mundialmente por las extraordinarias formaciones de cristales localizadas en su interior.
La mina produce plomo y plata y en sus galerías fueron descubiertos enormes cristales de selenita de hasta 15 metros de largo y 2 metros de espesor. Estos cristales se encuentran a una profundidad de 300m y son los cristales más grandes del mundo llegando a pesar 55 toneladas.
Los mineros que descubrieron la cueva fueron los hermanos Eloy y Javier Delgado en abril del año 2000.